Consejos prácticos para hablar en público: tu audiencia

Una charla o presentación en público se sustenta sobre tres pilares: orador – tema – público.

De los tres, el más importante y que da sentido a todo es la audiencia porque de tu capacidad para conectar con ell y aportarle valor dependerá tu éxito.

Por eso, cuando te enfrentes a la preparación de una presentación, antes de lanzarte a pensar en qué voy a contar, te invito a que reflexiones sobre a quién se lo voy a contar.

6 cuestiones clave que deberías plantearte:

¿A quién voy a hablar?

Te interesa recabar toda la información que puedas obtener respecto de su composición y características para adaptar tu contenido.  Cuanto más sepas de ellos, más fácil te resultará conectar y cumplir expectativas.

¿Por qué me tienen que escuchar?

Plantearte por qué tú, qué les puedes aportar y en calidad de qué te ayudará a posicionarte en relación a tu público, clarificar tu intervención, disipar inseguridades, miedos, etc.

¿Qué saben sobre el tema?

El conocimiento de tus oyentes determinará tu contenido y tu estilo. No es lo mismo enfrentarse a una audiencia de expertos que a un grupo de neófitos.

¿Qué necesitan de mi presentación?

¿Nueva información para expandir su conocimiento? ¿Directrices para establecer comportamientos a nivel operativo? ¿Enseñanzas que les instruyan en una materia?…. Tener claro cual es el objetivo de tu presentación: informativo, divulgativo, instructivo, operativo…. es otra de las reflexiones que no conviene te saltes.

¿Qué lenguaje hablan?

Para poder conectar con el público es imprescindible que atiendas al lenguaje que utiliza tu audiencia ya que no es lo mismo dirigirse al Comité de Dirección que a un grupo de estudiantes; cada uno tiene su estilo y su lenguaje. Cuanto más te acerques al lenguaje de tu audiencia, más fácil te resultará comunicarte con ella.

¿Cuál es su predisposición?

No es lo mismo enfrentarse a un público que acude de manera voluntaria a escucharte que a uno que lo hace por obligación. Una presentación a la que se acude por imposición tiende a generar un desinterés proporcional en el espectador al que el orador ha de enfrentarse.