Mentalidades no aptas para los tiempos actuales

“Hemos modificado tan radicalmente nuestro entorno que ahora debemos modificarnos a nosotros mismos para poder existir dentro de él”. 

Norbert Wiener

Esta frase del célebre matemático estadounidense conocido como el fundador de la cibernética se cruza, por casualidad, en mi lectura. Aunque la cita tiene unos años ya (Wiener falleció en 1964), no solo no ha perdido vigencia sino que ha adquirido más relevancia conforme ha pasado el tiempo y se han producido muchas más revoluciones de nuestro entorno. 

En la vorágine actual de transformaciones, de discursos copados de referencias a la necesidad de cambio en los entornos corporativos y de focos puestos en la responsabilidad de las compañías para adaptarse al entorno, a mí me invita a devolver el protagonismo al individuo y a reflexionar acerca de la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos en el cambio. 

Lo hago en un momento donde ando invadida -lo reconozco- de cierta preocupación ante la sensación de que proliferan -y en demasía- profesionales que son “víctimas” de teorías individuocéntricas, que viven encasillados en la creencia de que el mundo ha de girar en torno a lo que ellos creen y consideran (creencias, por cierto, propias -en su mayoría- de otras épocas y, por tanto, obsoletas), y empeñados en hacer que el tablero encaje en las piezas en lugar de ser las piezas en el tablero… individuos, en definitiva, con mentalidades no aptas para los tiempos actuales. 

Para todos ellos, va mi pequeña reflexión:  

El mundo es redondo, no apto para mentes cuadradas.

El mundo es abierto, no apto para mentes cerradas.

El mundo es líquido, no apto para mentes solidificadas.

El mundo es flexible, no apto para mentes rígidas. 

El mundo es elástico, no apto para mentes fijas.

El mundo es ágil y rápido, no apto para mentes que se mueven con la inercia del pasado.

El mundo es dinámico, no apto para mentes inamovibles.

El mundo no es plano, ni apto para mentes lineales.

El mundo es de color, no apto para mentes en blanco y negro.

El mundo es un vergel, no apto para mentes secas.

El mundo es moldeable, no apto para mentes terminadas.

El mundo es conexión, no apto para mentes independientes y aisladas.

El mundo es colaboración, no apto para mentes solitarias.

El mundo es un laboratorio, no apto para mentes saciadas.  

El mundo es una escuela, no apto para mentes llenas.

El mundo es un volcán, no apto para mentes frías y desapasionadas.

El mundo es un mosaico. ¿Estás preparado para hacerte un hueco en él? 

El mundo es un camino. ¿Estás listo para avanzar por él? 

El mundo, en definitiva, es un mindset. ¿Estás dispuesto a adaptarte a él?